Visitando el Glaciar Franz Josef

Uno de esos destinos que se dicen imprescindibles cuando visitas Nueva Zelanda era precisamente ese lugar, había escuchado mucho de él, había visto muchas fotografías, me había imaginado allí, tenia dudas y preguntas, había analizado si era mejor ese o su cuasi hermano, había pensando y meditado si valdría la pena pagar para visitarlo y aún con dudas y un poco de contradicciones emprendimos camino hacia él.

Cuando íbamos en camino sin embargo seguía con mis dudas, mas de 300 dólares por persona seria el precio a pagar para estar en la cumbre y “pisar” el glaciar, Jörg que apenas si se enteraba de que al glaciar no podríamos llegar sin otro medio de transporte que no fuera un helicóptero estaba ansioso y seguro de que un espectáculo como este no se da en cualquier país y es que no son muchos los lugares en el mundo que se dan el lujo de tener glaciares y sobre todo teniendo en cuenta que gracias a la poca conciencia ambiental que la mayoría de nosotros tenemos el calentamiento global esta acabando con estas maravillas naturales y no serán muchos los años que tendremos estos lugares para poder apreciarlos y precisamente por eso para el calvo estaba claro que debíamos ir y que aunque era bastante caro, quizás en una próxima visita al país ya el lugar no existiría mas y sobre todo quizás en el futuro no se nos volvería a dar la oportunidad de estar en un glaciar, de descubrirlo y recorrerlo y teniendo en cuenta que era invierno una de las épocas donde el glaciar esta en su mejor forma.

helicoptero

Como la mayoría de los pueblos kiwis este no tenia mas de dos calles, un supermercado, una estación de gasolina y unos cuantos hoteles, una sola empresa ofrecía el servicio para ir al glaciar y las opciones iban desde caminatas guiadas para ver el glaciar desde la distancia hasta escalada profesional,  así que era solo cuestión de escoger.

glacier franz Josef

Llegamos pasado el medio día y llovía a cántaros,  al llegar a la oficina de información al turista nos explicaron las opciones y diferencias y después de decidirnos por “Ice Explorer” estábamos listos para pagar y hacer la excursión al día siguiente, pues ese día debido a la lluvia no se podría sobrevolar el glaciar.

“No hay dos lugares en un mismo grupo par mañana!” nos dice la señorita de la información y Jorg y yo nos miramos de inmediato como diciendo nos si no es juntos entonces no!, y ella al ver nuestras caras nos recomendó ir directamente a la oficina operadora del tour y tratar de conseguir el lugar, de regreso al carro y que nos vamos a la oficina, pero la recepcionista nos dijo que no hay forma de cambiarlo, que toca separados, finalmente y después de ver que no nos convence de irnos en diferentes grupos nos dice que regresemos dos horas mas tarde a ver si puede cambiar alguien de un grupo a otro y colocarnos en el mismo grupo.

Franz Josef

Dos horas después parece que todo mejora y logramos los lugares juntos para el día siguiente a las 11am, estábamos ansiosos, nerviosos , seria nuestra primera vez en helicóptero, nuestra primera vez en un glaciar y después de tanta caminata en los últimos días no estábamos seguros de contar con el estado físico para el recorrido, también nos asustaba el hecho de no tener la ropa y sobre todo los zapatos correctos pues nuestros tenis comprados en China nunca nos iban a servir para colocar los crampones y sobre todo estarían empapados en caso de usarlos.

Nuestras angustias se disminuyeron al escuchar que recibiríamos todo el equipo necesario, ropa, medias y hasta los zapatos, ademas nos aseguraron que la caminata era fácil y que no había problema pues se caminaba despacio y sin estrés, eso nos quito los miedos y nos dispuso para la aventura que viviríamos al día siguiente.

Glaciar Franz Josef

Amo levantarme y tener una aventura nueva pero si hay algo que disfruto es ver a Jörg como un niño de cinco años horas antes de ir al parque de diversiones o sentado al frente del árbol de navidad antes de abrir sus regalos, se emociona, tiembla, le da risita nerviosa y puedes ver su “cara de pastel” como decimos en Colombia (una sonrisa que no se le borra del rostro), antes de irnos a un lugar del que hemos hablado mucho o como en este caso incluso horas antes de subirnos a al helicóptero yo me emociono también y es que es lógico, pero en muchos casos me pongo tan nerviosa que estoy seria y hago como si nada pasara y esa combinación de sentimientos y reacciones nos lleva a ambos a estar listos para emprender algo nuevo.

glaciar Franz Josef

Desayunados, ansiosos, emocionados y con nuestras chaquetas y cámaras cargadas llegamos al punto de encuentro, un poco inseguros porque la lluvia del día anterior había hecho que se cancelaran los vuelos y con ello todas las excursiones, así que estarían represadas para ese día y vimos mucha gente en la entrada del lugar, para sorpresa nuestra la acumulación se daba porque ese día debido al mal tiempo y la cantidad de niebla tampoco volarían y nuestros sueños empezaban a tornarse color de hormiga, pues ya habíamos retrasado el viaje un día y ahora tendríamos que hacerlo un día mas, de no volar al siguiente día tendríamos que abandonar la oportunidad y seguir con nuestra ruta pues los días en Nueva Zelanda estaban contados.

franz Josef

Con toda la buena energía nos levantamos la mañana siguiente rogando que el clima hubiera mejorado y sobre todo que en la montaña las cosas estuvieran bien para poder ir al glaciar y mientras desayunábamos Jorg se sonrió y vi su “cara de pastel” de nuevo, fue cuando me percate del sonido del helicóptero encima del hostel , ahora si íbamos a ir al glaciar!!!! íbamos a volar en heli y sobre todo íbamos a disfrutar de un gran espectáculo natural, entre risitas nerviosas y miradas al cielo para apreciar el glaciar llegamos a la oficina donde después de hacer check in nos repartieron en grupos y nos dieron nuestros pantalones, chaquetas, medias, botas y gorros, ademas de un pequeño canguro (piñonera) donde debía caber todo lo necesario, no podríamos llevar maletas pues el espacio en el helicóptero era muy reducido y ademas en el glaciar tendríamos que pasar también por lugares muy pequeños para lo que no vendría bien una maleta.

Franz Josef

Una pequeña caminata todos juntos en fila india hacia el helipuerto y estábamos a segundos de abordar y empezar una nueva aventura…

Subimos de primeros y queríamos quedar adelante con el piloto pero nos sentaron atrás (que mala suerte la nuestra), se balancea pero la sensación pasa rápido, la vista fue espectacular y los cinco minutos de viaje pasaron tan rápido como un abrir y cerrar de ojos, cuando el heli aterrizo habían varios grupos organizando sus crampones y los que habían empezado ha caminar parecían caminar como patos o como dirían por ahí: “como si se hubieran hecho en los pantalones”, se ven divertidos pero ni modos de decir nada porque exactamente así estaría yo en unos minutos.

glaciar Franz Josef

Nos explicaron como colocar los crampones pues la mayoría de nosotros nunca había usado unos, la ultima en ponerse los fui yo, pues cada vez que llegaba un helicóptero el viento era tal que me desequilibraba y me mandaba casi que al piso, necesite ayuda del calvito para por fin terminar.

La caminFranz Josefata fue tan fácil como no la pintaron, nada de sobre esfuerzo y usar los crampones después de unos metros fue bastante fácil, pesaban mucho menos de lo que nos imaginamos, íbamos despacio y nosotros dos habíamos sdecidido ir de últimos para tomar fotos y no molestar a nadie.

Las tres horas pasaron rapidísimo, de vez en cuando nos encontrábamos con otros grupos y frecuentemente escuchábamos helicópteros de un lado a otro, pero nada que nos molestara pues estábamos disfrutando tanto las vistas y la experiencia que por momentos olvidábamos que estábamos en una zona de alto riesgo y que horas antes habíamos firmado un documento haciendo nos responsables de nuestra propia vida y sobre todo aceptando que sabíamos el riesgo que corríamos al estar en una zona donde en cualquier momento puede haber una avalancha o movimiento fuerte de agua y hielo.

TODO fue completamente seguro, los caminos estaban marcados y el guía fue muy profesional, tuvimos tiempo de tomar nuestras fotos, eso si todo dentro de los caminos demarcados por el guía para evitar problemas, al llegar al punto de recogida del helicóptero ya estábamos tan ágiles y familiarizados con los crampones que fui la primera en quitarme los y esta vez subimos de segundos esperando quedar adelante pero que va de nuevo nos sentaron atrás así que nos quedamos con las ganas de ir en “primer lugar”.

La aventura valió cada uno de sus dólares en oro, la pasamos increíble, disfrutamos como niños, incluso probamos el hielo glaciar y después de escuchar que el glaciar se ha disminuido en un 20% en los últimos 10 años, nos sentimos mas satisfechos de tomar la decisión de ir pues no se sabe cuanto tiempo se podrá disfrutar mas de ese lugar.

Secciones del glaciar or las que cruzamos
Secciones del glaciar or las que cruzamos

Si la información te fue útil y te gusto la entrada comparte con tus amigos en las redes sociales, deja tus comentarios que nos encanta leerlos y si tienes alguna inquietud no dudes en preguntar.

Viaje realizado en 2015.

(Visited 217 times, 1 visits today)
1286 personas hacen parte de nuestra comunidad, TU también puedes ser parte de ella.

No te pierdas las próximas entradas

* Consejos para viajar 

* Tips sobre diferentes destinos

* Historias de viajes

* Vivir en Alemania

Tus datos estarán seguros. Odiamos el Spam.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

11 + Nueve =