Visitando los Guerreros de Terracota

Estando en Colombia y después en Alemania cuando pensaba en China había dos lugares que me atraían al país, la primera, la muralla china a donde fuimos un par de días antes y ya sabes que no fue fácil llegar a ella (si no has leído nuestro relato sobre la visita leelo aquí) .

La segunda la descubrí una tarde de domingo viendo History Channel hace ya algunos años atrás, un documental que hablaba sobre como un emperador chino siglos atrás había creado un ejercito de terracota que bajo dos diferentes teorías, la primera dice que lo creo para que aun muerto se siguiera teniendo respeto a su poder y su “ejercito” siguiera “vivo” y la segunda dice que el creía en los fantasmas de todos aquellos quienes murieron bajo su mando en combates y por eso creo su ejercito para protegerse de los fantasmas que vendrían en la otra vida a cobrarle todo el mal hecho en “esta” vida.

Había llegado el día de visitarla, la noche anterior habíamos estado ultimando detalles de nuestro viaje a Nueva Zelanda en agosto y habíamos ido a la cama pasadas las 12 de la media noche, aunque era tarde nos sentíamos satisfechos de saber que tanto los vuelos como el auto estaban organizados y que ya no existía la posibilidad de que los precios subieran.

Seis treinta de la mañana y parece que madrugo mas desde que estoy de viaje que cuando estaba en casa, pero todo vale la pena, el hecho de saber que descubriré un nuevo lugar, que conoceré gente, que no comeré lo mismo de siempre me da la fuerza suficiente para dormir algunos días solo 5 ó 6 horas.

Xian se despierta temprano y siendo menos de las 7am cuando caminamos los casi dos kilómetros que hay entre nuestro hostal y la estación del autobús podemos ver como algunos de los 4.5 millones de personas que viven en la ciudad empiezan el día algunos con una buena sopa de pastas, otros al ritmo de música, unos mas tradicionales practicando Taichi y decenas de turistas que se dirigen como nosotros a ver los famosos Guerreros de Terracota.

Guerreros de Terracota

Nuestra información dice que debemos tomar el auto bus verde que dice: ” Terra cota Warriors” pero cuando llegamos y queremos subir una china sale del bus y nos indica que el azul, la miramos con desconfianza, como es obvio después de lo sucedido en la muralla china ninguno de los dos quiere subir, preguntamos a otros chinos, pero nadie habla ingles, nos acercamos al autobús azul y probamos con el conductor pero tampoco, por ultimo llega una especie de ayudante del conductor que habla un poco de ingles y nos dice que subamos que ellos hacen esa ruta, subimos y somos los únicos turistas ó al menos los únicos que no lucimos asiáticos, rogamos a Dios que no entendiéramos mal ó que ellos no nos entendieran mal y pagamos, exactamente una hora después llegamos a una estación donde todos bajan, no hay señalizaciones en ingles, ni logramos ver ninguna entrada y por algunos segundos entramos en pánico, “ojalá no hayamos metido la pata otra vez”.

Caminamos siguiendo a los chinos que venían en nuestro autobús pero entran a un parqueadero y cuando intentamos regresar una joven china nos señala un punto después del parqueadero y grita algo que no entendemos pero asumimos que nos esta indicando donde es la entrada y sí evidentemente la chinita nos estaba ayudando, llegamos a al taquilla compramos la entrada que nos parece bastante cara pues son casi 20 euros por persona pero ya estamos ahí ya no es hora de arrepentirnos, ademas cuantas veces en la vida podemos ver un lugar tan lleno de historia y especial como ese.

Cuando llegamos a la entrada vemos una ventanilla donde se alquilan audio guías y como me parece una excelente opción empiezo a hacer la fila para el alquilar, cuando por fin llego a la ventanilla gran decepción! las guías son solo en ingles y tu ya sabes que yo de ingles ni papa como decimos en Colombia, así que toco hacer la visita sin guía y tratando de escuchar lo que digan los guías de otros grupos que hablen italiano o ingles, y ahí si me toco: lo que entendió entendió y listo.

Guerreros de Terracota

En medio de la odiosa lluvia que llevaba ya varios días en la ciudad empezamos a visitar el lugar, no se sabia que era mas molesto si la lluvia o la cantidad de chinos empujando y mojando te con su paraguas.

Guerreros de Terracota

Tres pits (bodegas con los guerreros) están organizados a lo largo del lugar, por fortuna entramos a los dos menos grandes e imponentes primero lo que hizo que cuando por fin entráramos al mas famoso nos pareciera increíble, la obra es todo un espectáculo y aunque solo se pueden ver los guerreros desde arriba en una especie de mirador hay muchos detalles que se pueden percibir.

Dimos varias vueltas, fotos y mas fotos, ninguna buena pues esta vez no pudimos sacar a los chinos para tomarnos la foto como lo hicimos en la muralla, empujones aquí, uno que se atraviesa, gritos, muchos gritos, no se porque la única manera de comunicarse es gritando, banderines de todos los colores para que los grupos no pierdan su guía, explicaciones a megáfono que se interrumpen una con la otra y yo que me preguntaba si entenderán algo entre toda esa gente pues mas de 50 guías gritando al tiempo diferentes cosas.

Guerreros de Terracota

Afuera de los pits nada cambió chinos que corrían de un lado a otro, pues se distrajeron y perdieron su grupo o simplemente su guía los apresura para ir a la siguiente atracción turística.

El camino de salida lleva directamente a las tiendas de souvenirs o las decenas de restaurantes, eran casi la 1 de la tarde y como no habíamos desayunado moríamos de hambre, las opciones eran muchas así como los precios, pero al ver el mac donals decidimos comernos una hamburguesa y aunque no es lo mas barato, pues en China la comida local puede ser mucho mas económica que una cadena de restaurantes internacional, lo hacemos para variar un poco el menú.

Un chinito haciendo pastas para atraer los clientes
Un chinito haciendo pastas para atraer los clientes

Dentro de la entrada esta incluido un museo que es algo así como un parque mausoleo y como había parado de llover decidimos ir después del desayuno/almuerzo que habíamos tomado.

Camine y camine y nada que encontrábamos el museo preguntábamos y siempre nos indicaban que para delante, yo ya pensaba que la gente no entendía y simplemente nos mandaba para algún lado lejos de su tienda para que no los molestáramos, pero no!, cerca de la taquilla principal donde habíamos comprado las entradas unas horas antes había unos buses schuttle incluidos en los 20 eurazos que nos cobraron que nos llevaban al lugar, la verdad no nos gusto mucho y después de caminar casi una hora decidimos regresar a la ciudad.

De regreso a la ciudad fuimos a ver la torre de la campana, como todo en china había una entrada de pago y como ya habíamos gastado suficiente decidimos mirarla no mas desde afuera.

Xian

Luego caminamos un poco por la ciudad, una calle de compras donde vendían desde medias, pasando por mascarillas, cremas, ropa, zapatos, pero como no andábamos de compras nos dedicamos a fisgonear y tomarnos unas cervezas mientras caminábamos.

Cuando la cerveza hizo su efecto en nuestras vejigas empezamos a buscar baños y curiosamente no encontrábamos nada, era muy raro pues en China es muy frecuente encontrar baños públicos y ademas sin costo, buscamos y buscamos pero nada hasta que al final de la calle vimos un mac donals y eso para nosotros es sinónimo de baño, el calvo entro y yo me quede esperando a fuera, un par de segundos después vi pasar unos colombianos, lo note de inmediato por el acento paisa que se reconoce a metros. mientras iban a la puerta hablaron de comer hamburguesa, los vi entrar y salir casi de inmediato diciendo que era solo una heladería, “metí la cucharada” ( o mejor dicho hable sin que me preguntaran) diciendo que las ordenes de comida se hacían en el segundo piso, a lo que el señor me contesto con un: ok gracias. (Después me dijo que no se percato de inmediato que le había hablado en español y contesto automáticamente con gracias).

Inmediatamente su esposa me dice que muchas gracias y me pregunta de donde soy y ahí empieza una conversación de casi dos horas, con una hermosa familia colombiana, hablando de viajes, de costumbres, de sueños e ilusiones, mientras la pobre Zarita de 8años se “muere de hambre”, sin remilgar ni un segundo, sin queja y con sonrisa, con el macdonals de fondo intercambiamos correos e hicimos la foto del recuerdo, esa que nos permitiera tener algo físico de lo que fue una tarde encantadora en una calle cualquiera de Xian.

Colombianos en Exterior

Un par de metros después y llegada casi la noche empieza la búsqueda de restaurante para cenar, entramos a un par como es costumbre, la primera pregunta es si hablan ingles, casi nunca dicen que si, después viene la pregunta por el menú y si tiene fotos estamos en el camino correcto si no tenemos que salir y buscar otra opción, algunas veces la pantomima funciona y logramos entendernos con los meseros otra no tenemos suerte y debemos salir del lugar, después de recorrer tres restaurantes encontramos el lugar perfecto, no hablan ingles, no hay carta en ingles, no hay fotos, pero el sistema es fácil de explicar y con señas todo se puede.

Satisfechos con la comida y felices de tener un día tan bonito decidimos regresar a la Torre de la Campana para ver la iluminación nocturna, después a lo lejos veo otras luces llamativas que quiero fotografiar y mi esposito aunque esta cansado me sigue la “cuerda”, hago un par de fotos y en un descuido me desvío y le digo al calvo que debemos caminar una dirección, el entre incrédulo y cansado me dice que mejor busquemos la próxima estación de metro para regresar al hostel, caminamos, caminamos, preguntamos pero nadie entiende el mapa (que por cierto esta en ingles y chino) nadie sabe indicarnos en el mapa donde estamos ni tampoco hacia donde es la próxima estación, ha oscurecido y son casi las 10pm, encontramos un hotel grande de varios pisos, elegante y con mucho estilo, entramos y preguntamos pero nada, ni hablan ingles, ni pueden decir donde esta el hotel en el mapa, yo creo que estamos muy cerca pero Jorg muestra otra parte del mapa, la confusión se crea debido a que la ciudad esta encerrada en 4 muros y todos son exactamente iguales, finalmente cuando salimos del hotel una pareja de chinos que no habla mucho ingles pero que sabe perfectamente donde están parados nos muestra el punto en el mapa y estamos a mas de 5 kilómetros del hostel y poco menos de 3 de la siguiente parada de metro, el calvo y yo nos miramos, estábamos cansados y ahora un poco enojados por caminar mas de una hora sin destino fijo, así que tomamos un taxi y le mostramos la tarjeta del hostal donde la dirección esta escrita en chino, conducimos por varios minutos y el taxímetro marca 4,8 kilómetros y 12 CYN (algo así como 1,80 euros).

DSC_0308

DSC_0321

Treinta y tres mil pasos indica nuestro contador, vaya que caminamos aquel día, cansados pero felices nos fuimos a la cama a descansar y tomar fuerzas para el siguiente día.

(Visited 339 times, 1 visits today)

2 thoughts on “Visitando los Guerreros de Terracota

  1. Estuve en China en septiembre 2015. Me sentí totalmente identificada !!
    Me pasaron las mismas cosas y desconcierto para llegar a un sitio. Nadie te entiende pues pocos, muy pocos hablan inglés.
    Todos apurados y empujando y gritando. Es su forma. Nos dijeron que es porque son muy individualistas pues son hijos y nietos únicos

    1. Hola Silvia:

      Que bueno que te gustara el post y sobre todo que te sintieras identificada, te cuento que cuando escribí el post andaba por China y ahora después de un tiempo de haber estado allí y compartido mas tiempo en el país creo que es una cuestión cultural no fácil de entender claro esta, pero que igual es su forma de ser y hay que aprender a respetarlo (aunque a mi me costo) jejeje.

      Que bueno que tuvieras la oportunidad de ir a un país tan interesante como ese.

      Te espero por nuestras redes sociales: facebook, instagram, Sanpchat, younow en todas estamos como: colombianaviva 🙂 un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco × uno =