Dónde me comprometí? Como me pidieron matrimonio?

Durante un par de meses hablamos y hablamos con Jörg de que buenos seria viajar a Roma, yo no conocía y el hacia mas de 10 años que la había visitado por ultima vez.

Entre tanto buscar ofertas y opciones económicas para poder visitarla una tarde de domingo Jörg me dijo eso no busquemos mas, no creo que encontremos algo  mas barato que lo que hemos encontrado hasta ahora compremos vuelos y vamos de algún lado sacaremos el dinero para nuestros días por allá.

Yo entre feliz y pensativa sin dudarlo mas le mostré las ofertas que tenia en vuelos y las posibles fechas (siempre soy yo la encargada de buscar los chollos en internet) escogimos un par de días en Octubre y  le dimos clic al computador para comprar nuestro viaje.
Para mi conocer Roma era algo de mi gran lista, uno de los destinos que uno TIENE que conocer y mas una persona adicta a los viajes como yo, por eso estaba feliz pero nunca me imagine la súper sorpresa que me deparaba ese viaje. Estaba por los últimos días de la escuela de idiomas y mi cabeza estaba suficientemente pensativa ya que mi visa terminaría en Noviembre y no sabia nada sobre que pasaría en el futuro con respecto a mi permanencia en Alemania, por eso no me dedique a buscar nada mas de que ver o que hacer, lo único que busque con mucha paciencia y organización fue el hospedaje pues debía ser algo barato y bien situado para poder aprovechar bien los días en Roma,  fueron necesarios casi 2 días y varias horas en internet hasta finalmente conseguir un buen lugar a un precio razonable.

Jörg por su parte estaba organizando muchas cosas, actividades para cada día, que ver y que hacer y algo de lo que siempre hablo fue de ir al Vaticano, sorpresa para mi pues él no es católico ni creyente y tampoco de museos o algo así, por eso cuando me dijo que estaba haciendo reservas para los museos vaticanos y la capilla sixitna me asombre pero sus argumentos me convencieron, “amor como ir a Roma y no ir a la ciudad del Vaticano”, “nadie va a Roma sin ir alla”, ” si ya vamos a Roma pues tenemos que ir alla” esas frases fueron suficientes para creer que aunque los museos no son lo suyo, el de verdad quería conocerlos.

Llegamos a Roma un miércoles en la noche y el viernes teníamos nuestra reserva en el  Vaticano, así que el jueves nos dedicamos a conocer la ciudad un poco y en la noche a disfrutar de las delicias culinarias Italianas, antes de irnos a dormir Jörg me recordó que nuestra reserva era a las 10 de la mañana pero que debíamos estar mínimo 30 minutos antes y que necesitábamos una hora para llegar allá así que era muy importante que me levantara suficientemente temprano.

Siete y treina de la mañana estaba casi lista para salir, desayunar y listo, ví a Jörg un poco ansioso pero no entendí el porque, llegamos al Vaticano hicimos nuestra fila de entrada y cuando estábamos justo por empezar el recorrido un hombre se acerca y nos dice: “señor debe dejar su mochila en el guardamaletas” a lo que Jörg responde: “No, no yo la necesito durante el recorrido” el hombre que era de seguridad del Vaticano le dice que no es una opción y que es obligatorio dejar las maletas, observe a Jörg un poco molesto y realmente me pareció una tontería pues en ella no teníamos nada importante, cuando nos acercamos a dejar la maleta él sacó mi suéter del bolso, la botella de agua y de pronto lo veo un poco incomodo tratando de guardar algo en su bolsillo… ¿Que paso, que tienes ahí? le pregunto, se voltea me mira con cara de sorpresa y me responde con un sencillo: “nada, nada”… Pero yo alcance a ver una pequeña caja roja…

Desde ese momento supe que significaba esa caja, porque tanto interés en ir al Vaticano y me entraron los nervios, me dije: “aquí fue, el me lo va a pedir”… caminamos y caminamos y caminamos y nada, no pasaba nada, yo atenta a ese pequeño momento en que él se me acercara y me dijera algo pero nada, fueron mas de dos horas con esa ansiedad, angustia, nervios ya ni se como llamarlo, de pronto estábamos casi listos para terminar el recorrido mas de 2 horas y media con una audio guía que creo ninguno de los dos escucho con atención, yo hecha a la idea de que tal ves lo que había creído ver no era lo que en realidad vi y que él no se había guardado esa caja que yo pensaba era un anillo en el bolsillo sino cualquier otra cosa.

como me pidieron matrimonio

Una larga y estrecha fila nos condujo a la puerta de la capilla Sixtina, cuando estábamos en la puerta quedamos boquiabiertos con el espectáculo y mientras como tonta miraba hacia el techo para apreciar las obras de Miguel Angel cuando de pronto, así sin mas ni mas en los pocos centímetros que nos separaban por la cantidad de gente veo a mi príncipe arrodillado temblando como una gelatina, sacando la cajita roja del bosillo y tartamudeando ¿Quieres? ¿Si quieres? ¿quieres? ………… Ayyyy Dios mío se congelo el tiempo, no sabia que hacer, no podía creer que estaba ahí en la mitad de la Capilla Sixtina con el hombre al que amaba de rodillas pidiendome que me casara con él, temblé, le di la mano para ayudarlo a levantar, le ayude a quitarme torpemente el anillo que llevaba en la mano para que él pudiera ponerme el anillo de compromiso y lo abrace, le dije con la voz entre cortada y los ojos llenos de lagrimas que claro! que por supuesto que me casaría con él, no podía soltarlo y el abrazo parecía poco a poco calmar esos temblores, los nervios se fueron disipando y la alegría se apodero de nosotros al punto de hacernos llorar y reír al tiempo, al ver como nos miraba la gente a nuestro al rededor, queríamos hacer una foto (que manía mía de querer fotos de todo) pero en la capilla es prohibido así que nos pusimos de espaldas a un gran grupo e intentamos un par de tomas todas de mala calidad y borrosas por la falta de comodidad, nos sentamos a mirarnos y abrazarnos y a asegurarnos que ese momento era real y era nuestro, después de unos 40 minutos en la Capilla salimos del “hechizo” y nos dirigimos a almorzar y celebrar nuestro compromiso.

Para mi Roma será el resto de mi vida una ciudad llena de encanto, ese viaje ha sido uno de los mejores de mi vida y esa forma maravillosa de pedirme matrimonio fue un sello de mi hoy esposo que me hace amarlo cada día mas……

La forma como me pidieron matrimonio para mi fue única y especial por eso lo comparto con ustedes!

Aqui te dejo la entrada de: Las típicas bodas son aburridas y también la entrada sobre nuestra: Boda viajera .

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8 thoughts on “Dónde me comprometí? Como me pidieron matrimonio?

    1. Siiii, para los viajeros Roma siempre será memorable por historia y arquitectura, para mi Roma será memorable por el maravilloso momento que viví en ella y sobre todo porque Jörg pensando en que yo soy católica y no podríamos casarnos por la iglesia pues él no lo es, escogió este lugar que es el centro del catolicismo en el mundo. para que de alguna manera se “respetara” mi religión…

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    roma fue tambien mi primer viaje y mientras leia me traslade a roma denuevo
    me encanta tu blog me siento super identificada y aparte encontrar alguien que detalle tanto es un alivio(documentacion)
    Mil gracias!!

    1. Hola Cone:

      jejeje realmente fue muy romántico, un día que nunca olvidaremos en nuestras vidas y evidentemente Roma será para nosotros un destino muy especial siempre.

      Te esperamos por nuestro facebook, instagram y Youtube puedes encontrarnos como Colombianaviva allí compartimos mas de nuestras experiencias y viajes por diferentes lugares. un abrazo.

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